viernes, 1 de julio de 2011

Soledad.

Estás sentada en tu habitación, 5 de la mañana, tus padres y tu Hermana durmiendo, pero te sientes más sola que nunca. Piensas en los fallos del pasado, en las cosas que hiciste bien y nunca fueron valoradas, en ti frente al mundo y un lágrima empieza a caer por tu cara. Rabia, no todo lo que te has propuesto lo has conseguido, es más pocas de las cosas que te has propuesto las has conseguido, es fustrante. Crees que puedes, pero en noches largas y calurosas como están lo único que quieres es salir, andar; sola, andar; tranquila y así hasta poder llegar a un sitio en el que lo único que se escuche sea el silencio de la nada, donde puedas gritar sin forzarte la garganta, donde se oigan tus pasos débiles y cansados.. donde puedas ser tú sin la presión de volver a fallar.

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